viernes, 30 de octubre de 2009

Echando las cuentas.

El siguiente post está basado en la magnífica intervención de la concejala del GMS ovetense Margarita Vega en la Casa del Pueblo el pasado miércoles, explicando la situación de la economía municipal.

De vez en cuando hay que pararse a echar cuentas. Todos lo hacemos, a lo largo del día, del mes, para un gasto concreto, para un imprevisto... ¿todos lo hacemos? A veces quien más tiene que preocuparse del dinero que gasta -porque es el de todos y todas- no lo hace y o bien no echa bien las cuentas, o cuando las echa lo hace a su manera.

Pongamos un ejemplo, el Ayuntamiento de una ciudad norteña (sí, sí, la invicta, heroíca y todo eso). Resulta que sus gestores han optado durante tiempo por la conocida estrategia económica "tira pa'lante que libras". ¿Que en qué consiste? Tan simple como gastar sin pararse a pensar en el futuro. Habrá quien piense que mi análisis es simple, al fin y al cabo soy un socialista ovetense, gente muy muy mala según nuestro alcalde, tan mala que pretendemos que el Ayuntamiento gaste el dinero con responsabilidad.

Bien, ¿consecuencias? Empezaré por el final, actualmente Oviedo tiene una deuda que, si la repartiéramos entre la población, saldría a unos 1.000 € por habitante. Mucha gente podrá pensar que eso no le afecta directamente, que no deja de ser otra deuda de una Administración. La realidad es que una deuda de tal nivel para una Administración Local supone una clara pérdida de oportunidad de prestación de servicios para sus habitantes, además de lastrar las posibilidades de inversiones con recursos propios. Si no se tiene dinero para gastar porque no sólo se tiene una deuda contraída -sino que además ésta genera intereses que suponen un agujero presupuestario cada año- la Administración optará por recaudar, y el aumento de los tributos repercutirá en la ciudadanía que los soporta.

¿No afecta? Primera pregunta resuelta.

¿Cómo se llega a esto? Lo primero aclarar que cuando hablamos de deuda estamos hablando de más de 200 millones de euros. Todo un record para el cual se ha trabajado mucho y que coloca a Oviedo en posición de revalidar el título de la escoba de oro para ir barriendo lo que el saco roto de la gestión económica municipal va dejando. Podemos decir que los errores diversos que han desembocado en esta situación se pueden concretar en errores políticos (inversiones que no eran necesarias, obras realizadas sin criterio), o de gestión (expropiaciones, privatizaciones de servicios). Parémonos en este segundo punto. Lo que ha pasado con alguna (porque hay varias) expropiación realizada por el Ayuntamiento es de traca, básicamente, no sólo el Ayuntamiento no paga el primer precio tal y como sentencia el juez, sino que, mientras tanto, además de no pagar, está dejando pasar el tiempo y generando intereses, y permitiendo que un nuevo recurso del anterior propietario eleve aun más la cantidad de la tasación (por aquel momento a casi 12 millones de euros). A día de hoy, con nueva retasación pedida por el antiguo propietario, y si sumamos los intereses, la broma puede estar en torno a los 60 millones de euros. Ni más ni menos. En cuanto a las privatizaciones, es cierto que en muchas ocasiones pueden contribuir a mejorar los servicios, de hecho, suele ser así, mejora el servicio y la Administración se evita preocupaciones y gastos. Excepto en el Ayuntamiento de Oviedo, donde las empresas que gestionan ciertos servicios se llevan además un buen dinero que no se explica en que se gasta, ni a la ciudadanía, ni tampoco a los representantes políticos de la oposición. Así por ejemplo, la concesionaria del transporte urbano este año ha aumentado el dinero que recibe en forma de subvención en un 70%. ¿Han mejorado las líneas, el servicio? ¿Ha habido cambios en el transporte urbano? Pues yo, que lo uso todos los días, puedo asegurar que no. ¿En qué se gasta ese dinero? Si la Economía como ciencia es un mar de incógnitas, la ovetense lo es aun más, amigos.

Conseguimos así llegar al record antes mencionado. Oviedo tiene una deuda con bancos de unos 151 millones de euros, a lo que habría que sumar las expropiaciones, deudas con proveedores y deudas de inversiones antiguas, por no hablar de cierto dinero que pagamos sin saber muy bien por qué (como el dinero destinado a solventar las deudas de Cinturón Verde). El total supera los 200 millones, y sigue creciendo, no sólo su montante, sino los intereses generados (durante todo el mandato de Gabino de Lorenzo se llevan pagados sólo en intereses generados por deudas más de 100 millones de euros). Hasta ahora, las argucias contables han permitido esquivar el límite legal de deuda, pero las consecuencias están ahí, y nos colocan entre las ciudades con más deuda del Estado, superados tan sólo por capitales con mayor población. Pero además, esto provoca una total ausencia de inversiones (a no ser las puestas en marcha por otras adminsitraciones... casualmente socialistas), y que las ciudades que nos ganan en deuda se queden atrás en lo que se refiere a esfuerzo fiscal, si nuestra deuda es grande y tenemos menos habitantes, a la hora de buscar su dinero a través de los tributos, obviamente, les exprimiremos más. Así, estudios como el del Ayto. de Madrid colocan a Oviedo como la ciudad con el mayor esfuerzo fiscal por habitante.

Con todo esto, el Ayuntamiento sigue planteando subidas conforme a los criterios que les da la gana (el acuerdo municipal en principio era hacer la revisión de los tributos conforme al IPC de agosto del año anterior, y lo utilizan... cuando les conviene, cuando no efectúan sus propias previsiones imaginarias de inflación).

De cualquier modo, lo más importante es el destino y el porqué de la subida en sí. Desde el equipo de gobierno justifican estas medidas en la subida de impuestos estatal, y además dicen que ellos no suben impuestos (efectivamente, no sólo, pues suben impuestos, tasas, precios públicos y lo que haga falta), que es Zapatero quien lo hace. La diferencia está en que si el Gobierno Estatal sube impuestos (con mejor o peor criterio, eso da para otro post y para mil y una opiniones personales) al menos explica luego a que va a destinarse, lo que se quiere hacer con la mejora de la recaudación, y hay una justificación presupuestaria (ya digo, independientemente de la opinión que cada uno tenga de esa plasmación en los presupuestos y de los criterios sobre lo que es prioritario) de acción sobre todo en lo social. De momento yo sigo esperando a que alguien del Equipo de Gobierno municipal le comunique claramente a la ciudadanía algo así como:

A) "En los últimos años el remanente dedicado a gastos pendientes de pago debe elevarse de modo directamente proporcional a los intereses legales del dinero relacionados con tales gastos".

B) "Tenemos un pufo de la de dios, porque hemos metido la pata reiteradamente. Necesitamos su dinero"

C) "Manos arriba, esto es un atraco"

Ahora, que elijan, con cualquiera de las tres, al menos, habría una explicación.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

"El endeudamiento del Gobierno regional podría situarse durante el próximo año en torno a los 632 millones de euros. El Presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, se mostró ayer dispuesto a alcanzar esa cifra."[...]

"El PP está en las antípodas y criticó con dureza la medida. «Más deuda y más déficit no es la solución adecuada para conseguir salir de la actual situación de crisis», afirman"

LNE 28/10/09

Anónimo dijo...

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No si podemos seguir endeudandonos si es lo que la Corporación quiere:yo con la edad que tengo considero que ya he pagado mi buena parte con los impuestos que no son pequeños y que algunas cosa las pagaran mis sucesores porque las cifras ascienden sin parar:uno es dejar la ciudad echa una porqueria y dinero en las arcas y otra es malgastar,despilfar que se dijo siempre.